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Cómo preparar café perfecto en casa (sin ser barista)
Reglas de oro para preparar buen café en casa
1. Proporción café / agua
Como punto de partida, usa una proporción de:
- 1:16 → por cada 1 g de café, 16 g de agua.
Ejemplo: 15 g de café con 240 g de agua.
Si lo quieres más intenso, baja a 1:15. Si lo prefieres más ligero, sube a 1:17. La magia está en ajustar poco a poco hasta encontrar tu punto.
2. Molienda según el método
- Fina → espresso y moka italiana.
- Media → V60, Kalita, otros métodos de filtro cónico/planos.
- Gruesa → prensa francesa.
Una molienda demasiado fina sobre-extrae (amargo, pesado).
Una molienda demasiado gruesa sub-extrae (ácido/agresivo, aguado).
3. Agua: calidad y temperatura
El café es, casi todo, agua.
- Usa agua filtrada o embotellada.
- Temperatura ideal: 92–96 °C (si hierves el agua, espera unos 30–40 segundos antes de usarla).
4. Frescura del café
Para métodos de filtro:
- Usa café entre 7 y 30 días desde la fecha de tueste.
Demasiado fresco puede ser inestable; demasiado viejo pierde aroma, dulzor y claridad.
Recetas básicas para tres métodos en casa
Estas recetas son un punto de partida. Una vez las domines, puedes ajustar tiempos y proporciones a tu gusto.
V60 (claridad y brillo)
Ideal si te gusta un café limpio, aromático y con acidez brillante.
1. Coloca el filtro de papel en el V60 y enjuágalo con agua caliente (así calientas la taza y eliminas sabor a papel).
2. Agrega 15 g de café molido medio.
3. Vierte 45 g de agua (aprox. 3 veces el peso del café) y deja hacer bloom durante 30–40 segundos.
4. Luego, vierte el resto del agua en 2–3 pulsos suaves, siempre en círculos, hasta llegar a 240 g totales.
5. El tiempo total de extracción debe estar entre 2:30 y 3:00 minutos.
Si te queda muy aguado, prueba con una molienda un poco más fina o baja a 1:15.
Si te queda muy intenso o amargo, prueba una molienda un poco más gruesa.
Prensa francesa (cuerpo y redondez)
Perfecta si te gustan las tazas con más cuerpo, redondas y reconfortantes.
1. Agrega 18 g de café molido grueso a la prensa.
2. Vierte 300 g de agua caliente (92–96 °C).
3. Remueve suavemente con una cuchara para mojar todo el café.
4. Coloca la tapa sin bajar el émbolo y deja reposar 4 minutos.
5. Pasado el tiempo, rompe la “costra” de café en la superficie, retira con una cuchara la espuma que puedas y presiona el émbolo lentamente.
Sirve de inmediato para evitar sobre-extracción en la jarra.
Moka italiana (intenso y clásico)
Ese sabor clásico de cocina de abuela, pero bien ejecutado.
1. Llena la base de la moka con agua caliente hasta justo debajo de la válvula.
2. Coloca la cesta y llénala con café de molienda fina-media, sin compactar como espresso (solo nivela con el dedo).
3. Cierra bien la cafetera y ponla a fuego medio-bajo.
4. Cuando el café comience a salir, espera a que el flujo sea constante; en cuanto empiece a “escupir” y sonar más fuerte, retira del fuego.
5. Puedes enfriar la base con un paño húmedo o agua fría para cortar la extracción y evitar sabores quemados.
Solución rápida de problemas
Si algo no sale bien, casi siempre es una combinación de molienda, tiempo y temperatura. Aquí una guía exprés:
- Sabe muy amargo y pesado → Probablemente molienda demasiado fina o agua demasiado caliente.
Prueba: muele un poco más grueso o baja un poco la temperatura.
- Sabe muy ácido, agresivo o “verde” → Seguramente molienda demasiado gruesa o tiempo de extracción muy corto.
Prueba: muele un poco más fino o alarga unos segundos el tiempo.
- Sabe plano, sin gracia → Puede faltar extracción.
Prueba:
• Cambia la proporción a 1:15 (más café).
• Sube ligeramente la temperatura del agua.
• Agita con un pequeño giro la cafetera (en V60 o prensa) para ayudar a extraer mejor.
De rutina a ritual
Elige un origen que te hable y dale cinco minutos de atención.
Lo demás lo hace el grano.
Con buenos cafés, un molino decente, agua filtrada y un poco de paciencia, el café perfecto en casa deja de ser un misterio y se vuelve un hábito.